Virtual realidad

Lost Boys contribuye desde Barcelona a crear un nuevo futuro interactivo

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Publicado en el 2000
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El material que construye los sueños ha hallado pastos frescos donde alimentarse. A base de intangibles, la llamada revolución tecnológica está edificando un mundo virtual que pretende enriquecer las experiencias de la difusa realidad. En ese terreno fronterizo entre sensibilidad  e imaginación, Barcelona con su síntesis de tradición y creativa modernidad reúne la atmósfera idónea para acoger el desarrollo de las empresas de la nueva economía. Así lo considera Lluís Figueras, presidente de la filial española de Lost Boys interactive, quien hace dos años convenció a esa empresa holandesa líder europea de la nueva economía de que su lugar en España se halla en la ciudad condal. Desde aquí, Lost Boys contribuye a crear un nuevo futuro de e-business, televisión interactiva, comunidades virtuales, programas de simulaciones, juegos en internet, tecnología wap…

Lluís Figueras, nacido en Barcelona hace 47 años, dibuja un porvenir cercano en el que habrá unos servidores de información centralizados (una especie de enormes almacenes que contendrán todo tipo de servicios a distancia) a los que se podrá acceder indistintamente desde el ordenador, el teléfono móvil y también la televisión, según las circunstancias y las necesidades del momento. Por ejemplo, que uno sale de fin de semana y ha olvidado abastecerse de alimentos para la vuelta, es el momento de recurrir al móvil donde ya tiene introducida la habitual lista de la compra para encargarla desde donde se encuentre. El ordenador, posiblemente, se convertirá en la herramienta más útil para gestiones asociadas al trabajo y transacciones bancarias o comerciales. Pero el gran uso por venir será seguramente a través de la televisión. Su presencia en los hogares -reflexiona Figueras- es tan habitual que no costará nada acostumbrase a una nueva interactividad. Así, ya algunas plataformas digitales están emitiendo en España anuncios que reclaman la participación del espectador: en el spot se permite la entrada al mundo virtual, invitando a participar en un juego; quien acierta en unas sencillas respuestas sobre la calidad del producto se ve recompensado con un premio. "En un plazo de dos años -augura Figueras- toda la oferta de Internet puede estar presente en televisión y la interactividad aumentará considerablemente. Tal vez no resulte extraño que tras la emisión de un programa de cocina el espectador pueda realizar el pedido de los ingredientes necesarios para prepararlo en su casa".

Lost Boys es una de las empresas que está diseñando este nuevo futuro. Su vocación se manifiesta en el mismo nombre, inspirado en el cuento de Peter Pan, de J. Barrie. Son aquellos niños perdidos cuya imaginación llegaba tan alto que incluso les permitía volar. Para Figueras, la situación actual es la de implementar las nuevas tecnologías con la economía tradicional: "somos una compañía de servicios profesionales que vendemos conocimiento tecnológico. Estamos en un entorno en el que las compañías precisan soluciones cada vez de mayor valor añadido, que integren internet, telefonía móvil y televisión digital". Entre los clientes de Lost Boys se cuentan Sony, Canon, ABN Amor, Arrows, Disney, Heyneken, Unilever, Shell, Microsoft, Cirsa o Marcilla, entre otros.

Según explica Figueras, Lost Boys ha puesto desde sus inicios mucho énfasis en el desarrollo de los conceptos creativos y en el diseño, combinados con las altas capacidades tecnológicas. En ese sentido, considera que Barcelona se proclama como el enclave idóneo para que los nuevos creadores hallen su inspiración, gracias a su destacado entorno urbanístico y cultural y a que cuenta con profesionales preparados técnicamente para desarrollar los proyectos. Así, ve con buenos ojos todos los impulsos que se hagan para que la ciudad se convierta en un importante centro de las nuevas tecnologías, como el distrito @21, y apuesta por conseguir un efecto arrastre: si vienen 10 de las mayores empresas, las demás llegarán detrás.