Vico Magistretti

Uno de los más destacados artífices de la arquitectura racionalista y del diseño industrial italiano del siglo XX

Publicado en

Publicado en el 2001
Facebook Twitter Google plus Linkedin Email Share/Save

Magistretti (1920): Desde mediados del siglo XX, se ha convertido en uno de los más destacados artífices de la arquitectura racionalista y del diseño industrial italiano. Su obra en el campo del diseño -principalmente centrada en mobiliario y lámparas- se caracteriza por recrear objetos sencillos de tradición anónima. Así, en palabras suyas, persigue “hacer objetos esenciales que parezcan nada” utilizando como punto de partida un concepto que le ayude a “liberarse de todos los problemas de estilo”. Seña de identidad en sus creaciones es la plena integración de las innovaciones técnicas sin acentuarlas, lo que redunda en que sean aceptadas con naturalidad por los usuarios.  Reconocido como el primer diseñador italiano que produjo muebles de plástico, en su haber cuenta con numerosos premios como una medalla de oro y un Grand Prix en las exposiciones de la Trienal de Milán,  y dos Compasso d’Oro y una medalla de oro de la Society of Industrial Artists and Designers (SIAD), entre otros.

Magistretti pertenece a la generación que sucedió a los llamados “maestros del moderno”, un grupo de arquitectos que en la década de los 30 abanderaba el estudio de los BBPR: Banti, Belgiojoso, Peresutti y Rogers. Éste último, en concreto, ejerció con su defensa del movimiento moderno una gran influencia sobre la nueva hornada de diseñadores italianos de la época. Magistretti se desplazó en su juventud hasta Lausana para participar en el curso de arquitectura y planificación urbanística impartido por Ernesto Rogers. En 1945, Magistretti regresó a su Milán natal donde obtuvo la titulación en arquitectura y se incorporó inicialmente al estudio de su padre, para después de abrir uno propio. Sus primeras creaciones en diseño datan de esos años: una estantería tubular y una silla de escritorio para la exposición Riunione Italiana per la Mostre di Arrendamento (RIMA). Durante los años 50, centró su actividad en la arquitectura, mostrando un talante vanguardista en construcciones como el bloque de oficinas en la Corso Europa de Milán y en el diseño de la Villa Arosio. En este último planteaba la humanización del movimiento moderno mediante la incorporación de elementos neoliberty, lo que fue recibido con mucha polémica por algunos de sus contemporáneos. No obstante, Magistretti aplicó la misma concepción en 1959 en el diseño de la sede del club de golf Carimate. En este proyecto incorporó una pieza de mobiliario que iba a determinar su entrada definitiva en el diseño industrial, la silla Carimate. Se trataba de la reproducción moderna de una silla tradicional con asiento de junco, rompiendo con la tendencia del estilo internacional propia del movimiento moderno. El interés del ebanista Cesare Cassina por realizar una producción en serie de la silla Carimate, a partir de 1962, propició que Magistretti se volcara hacia el diseño de piezas de mobiliario, con una vocación inicial por el uso del plástico como material principal. Así apareció la lámpara de mesa Eclisse (1965), la mesa Demetrio (1966), la lámpara Chimera (1966), la mesa Stadio y la silla de una pieza Selene (1969), o los sillones Gaudí y Vicario (1970). Con estas obras Magistretti demostró la nobleza del plástico y las posibilidades de aunar innovaciones técnicas con pureza formal. En sus planteamientos conceptuales expone que “ser moderno significa actuar como una cadena, cuyos eslabones tienden por un extremo hacia el futuro y por el otro abrazan el pasado”.

Además de sus proyectos arquitectónicos y sus diseños de muebles y lámparas para Artemida, Gavina, Cassina, Oluce o De Padova, ha desarrollado en los últimos años una labor como docente y conferenciante en todo el mundo. En 1983, fue nombrado miembro de honor del Royal College of Art, de Londres.