Una Historia del mercado deportivo en España: 1950-1960: Lenta recuperación

El mercado deportivo español desde 1950 a 1960

Publicado en

CMD
Publicado en el 2001
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En 1940, la renta española por habitante había descendido a niveles del siglo XIX debido a los efectos de la guerra. Durante la década de los 50 se inicia una lenta recuperación que va a permitir recuperar los niveles existentes en los años 30. Ello también va a quedar patente en las tiendas deportivas, con un mesurado aumento del consumo gracias a la recuperación de la capacidad adquisitiva. Las cartillas de racionamiento van desapareciendo progresivamente: en 1952 el pan se puede adquirir libremente y poco después desaparecerá el último cupo que queda, el del tabaco.

En esta época, las bicicletas ocupan una sección importante en numerosas tiendas de deportes. En San Sebastián, para Deportes Miner se inicia también un período de recuperación alentado por la mayor capacidad adquisitiva de los cliente y la progresiva recuperación de una industria de componentes que permite desarrollar nuevos y mejores modelos. Durante los años 40 José Luis Miner padre e hijo se habían dedicado domingo tras domingo a preparar e hinchar las ruedas de 100 bicicletas que eran alquiladas para pasar el día festivo, dados los pocos recursos de los clientes para  comprarlas. La ausencia de recambios hacía que se aprovecharan pedales, bujes, piñones, tuercas, arandelas, ejes, etc. en el taller de la tienda para fabricar nuevas bicicletas o reparar averías. 

Pero a principios de los años 50 la aparición de los ciclomotores va a crear un nuevo flujo de trabajo tanto por la venta de las modernos máquinas como por la de recambios y accesorios para ellas. En Deportes Miner se fabrican unos de los primeros modelos de ciclomotores de España, el Confot y el Sport, montando motores fabricados por el taller Ocariz en las "Bicicletas reforzadas Miner". Poco después, en 1952 Gárate, Anitua y Cía (G.A.C.) saca al mercado los Mobylette y la producción en serie permite aumentar las ventas. Pese a ello, en Deportes Miner hay listas de espera para comprar el Mobylette.

Una nueva moda: el excursionismo
Durante los años 50 el inicio de la recuperación económica redunda en que numerosos habitantes de las grandes ciudades empiezan a tomar por costumbre desplazarse los fines de semana. La situación, no obstante, no es aún tan boyante para muchos como para poder permitirse el alojarse en un hotel. Debido a ello, van a aparecer numerosas tiendas deportivas especializadas en material de acampada destinadas a satisfacer una demanda de tiendas de campaña, sacos de dormir, botas de campaña, cantimploras u otros productos de excursionismo o pic-nic.

En Barcelona, tres jóvenes de no más de 21 años -Alfons Mañanes, Jordi Costa y Jordi Boldú- inician en 1951 la venta de artículos para excursionismo desde un despacho en un primer piso de la plaza Berenguer el Gran, abierto los sábados y los días laborables al atardecer. Hasta allí acuden primero amigos y conocidos para comprar pantalones, botas, tiendas de campaña… se trata de ventas a medida y por encargo.

Jordi Costa se encarga de confeccionar las prendas en algodón, aún en espera de que aparezcan unos años después tejidos sintéticos como el tergal. Los primeros sacos de dormir se comercializan a partir de 1954. Los bastones de esquí son de hierro o bambú, las botas de cuero las fabrica Bertran en la calle Marià Cubí de la ciudad. Todos los productos siguen siendo de fabricación española, al estar aún las fronteras cerradas.

Y  si bien crece la afición por el esquí, quienes quieren practicarlo en las estaciones próximas a los Pirineos deben pedir aún un salvoconducto especial a la Guardia Civil para poder desplazarse a las zonas fronterizas. La buena marcha de los negocios -en el clima de recuperación generalizado- permite también  a Mañanes, Costa y Boldú- ampliar su oferta con la apertura de una tienda en la calle del Pi, conocida como Kim.

Innovaciones
En Girona, Joaquim Ferrer también nota el tirón del excursionismo en su tienda de la calle Pujada pont de pedra, abierta en 1954. Su relación con el mercado deportivo es, no obstante, anterior: su padre, guarnicionero ya había contado entre sus productos con botas y pelotas de fútbol desde 1934. Si bien los artículos de fútbol se cuentan entre los más vendidos en la década de los 50, en la zona tienen una buena salida también los de hockey y los de montaña: mochilas Alpina, botas Chiruka…

Llegan también nuevos modelos con mejoras técnicas agradecidas por los clientes. Calzados Giralt es uno de los pioneros en ofrecer botas de montaña con suelas de goma. Van a sustituir a las tradicionales de suela de cuero con clavos metálicos, los llamados tacos triconios y alas de mosca.

Dentro de la política de autarquía que impide acceder a las innovaciones del extranjero, en ocasiones el desarrollo de nuevos modelos de artículos deportivos llega al observar a equipos foráneos que juegan partidos en España. Así, una gira del club de fútbol argentino San Lorenzo de Almagro va a provocar una evolución en la botas de fútbol. Los jugadores argentinos usan un calzado blando, sin los refuerzos en las punteras habituales en las botas españolas. El San Lorenzo vence a los principales clubes españoles y aunque sus victorias no se deban únicamente a las prestaciones de las botas esos modelos van a ser desarrollados por los fabricantes nacionales. También llega un equipo italiano de hockey con frenos en sus patines, algo desconocido y revolucionario para los aficionados españoles. Una mejora que desde entonces se incorpora a los modelos fabricados en España.