Un gran placer

Los bombones Petit Plaisir recrean el arte del chocolate con sus formas y sabor

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Publicado en el 2000
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Nadie podría sospechar hoy en día que la traducción literal de la palabra azteca xocolatl es “agua amarga”. Bebía Moctezuma a principios del siglo XVI en Tenochtitlán (hoy México D.F.) un tónico afrodisíaco elaborado con granos de cacao. El chocolate era entonces allí considerado oro líquido y el cacao servía como moneda de cambio: un conejo costaba cuatro granos; un esclavo, cien. Desde las tierras aztecas, Hernán Cortés llevó el xocolatl a la corte de Carlos V, añadiendo azúcar y vainilla al chocolate líquido y presentándolo como bebida sagrada. Y desde entonces el placer de degustar un buen chocolate se fue extendiendo para satisfacción actual del paladar del común de los mortales.

Petit Plaisir, reconocida casa barcelonesa especializada en la elaboración de bombones de alta calidad, ha contribuido a convertir en un gran goce la agradable actividad de dejar que un trozo de chocolate se funda lentamente en la boca. Sus bombones son elaborados en obradores propios siguiendo la tradición de la prestigiosa escuela de chocolateros belgas, famosa tanto por la pureza del sabor como por la rica variedad de formas y rellenos. Así, Petit Plaisir crea con chocolate negro, con leche o blanco bombones de variadas formas: caballos, flores, esfinges, pianos, motos, corazones… hasta 68 figuras diferentes. Los exquisitos rellenos pueden también satisfacer todos los gustos: praliné, naranja, limón, fondant, crocant, licores…

La delicadeza en la elaboración de su chocolate es hecha extensiva por esta casa a la atención al cliente –que puede elegir bombón a bombón los que quiere llevarse sin sentirse obligado a una caja standard- y a la presentación y diseño de los envoltorios que deben albergar a los deliciosos dulces. También es frecuente encontrarlos en los más exquisitos hoteles y restaurantes y muy apreciados son en toda España para sorprender gratamente a los invitados a bodas, e incluso han endulzado banquetes nupciales celebrados en otros países como Inglaterra, Francia o Suiza.

Una de las últimas creaciones de Petit Plaisir, que continuamente sigue avanzando en las posibilidades que ofrece el arte del buen chocolate, es el “Trencadís”, una deliciosa y original tableta compuesta de piezas de chocolate negro, con leche y blanco creada a imagen de la obra de Gaudí. Toda una creación artística  por su diseño y sobre todo por su sabor.