Submarinismo bajo el hielo: una experiencia apta para todos

Diving Andorra propone inmersiones a partir de 85 euros

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Publicado en el 2012
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Imagínese que está en unas vacaciones en, por ejemplo, el templado Caribe, seguro que una de las propuestas disponibles será hacer submarinismo, incluso puede tratarse de la primera vez, sin tener ninguna experiencia previa. Bien, Diving Andorra propone también inmersiones subacuáticas tanto para principiantes como para experimentados. Su gran particularidad: son inmersiones bajo hielo, en lagos de alta montaña, a varios grados bajo cero… una experiencia única que se desarrolla sin mojarse un pelo, ya que el traje seco se coloca sobre la misma ropa que se lleve y cierra de forma estanca.

¿Y qué descubrirá en este tipo de inmersiones? Precisamente, “lo espectacular es el hielo”, explica el director de Diving Andorra, Héctor Encuentra. En la mayoría de casos, las inmersiones no son de más de 2 metros de profundidad ya que “el espectáculo está arriba, en el juego de luces que se filtra a través del hielo, las grietas que se van formando, las burbujas atrapadas en el interior del témpano que buscan una salida… hay mucha luz, mucha claridad”, explica Encuentra. ¿Para quién es adecuado este tipo de submarinismo? Para cualquier persona de más de 14 años, no es necesaria ninguna experiencia previa ni una preparación específica ya que “una inmersión no comporta un gran desgaste físico, el cuerpo en el agua no pesa, y es una actividad muy relajada”.

Cuatro lagos, cinco propuestas Diving Andorra propone inmersiones en cuatro lagos, pero son cinco las propuestas porque en La Canaleta (2.000 m. de altitud, estación de esquí Vallnord) se ofrece una inmersión nocturna además de las inmersiones diurnas. Los otros emplazamientos son en Tristaina ((2.300 m. de altitud, estación de esquí Vallnord), El Forn (2.000 m. de altitud, estación de esquí GrandValira) y Cabana Sorda (2.295 m. de altitud, estación de esquí GrandValira). La llegada a los lugares de inmersión se puede realizar en telecabina, caminando, esquiando o en helicóptero. Se recomienda realizar una reserva previa y, una vez en el punto de inmersión, el proceso es muy sencillo:

  • Lo primero, se realiza un test médico para medir diferentes parámetros fisiológicos y adaptar la inmersión a las características de cada persona.
  • Se entrega el traje seco y el resto de material de submarinismo y se explica su funcionamiento. En una caseta acondicionada, el submarinista se viste el traje estanco encima de la ropa que lleva, sea el traje de esquí, de montaña o cualquier otra.
  • Ya vestido con el traje de inmersión, se desplaza hasta el agujero de inmersión donde el instructor realiza una última explicación. La inmersión se efectúa con el acompañamiento del instructor, normalmente es de agujero a agujero (hay uno cada 10 metros) y en el caso de un “bautizo”, es decir la primera vez que se practica submarinismo, dura unos 25 minutos. Durante la inmersión se realizan fotos para recuerdo de esta espectacular actividad.

Y a disfrutar de una experiencia única.