Menudo trabajo

Año 2002: el paro aumenta, la competitividad crece y encontrar trabajo se convierte en lucha de titanes

Publicado en

CNR
Publicado en el 2002
Facebook Twitter Google plus Linkedin Email Share/Save

Información relacionada

Recesión, crisis, ralentización de la economía… el paro aumenta, la competitividad crece y encontrar trabajo se convierte en lucha de titanes. Buscar empleo es un arduo trabajo que debe ser preparado a fondo. Igual que se nos pelaron los codos estudiando técnicas de márqueting, los entresijos del html o los verbos irregulares del inglés, es necesario tener un profundo conocimiento, e incluso experiencia, en estrategia y recursos para hallar empleo.  Una formación que debe ser continua, pues siempre resultará de utilidad para mejorar expectativas laborales y progresar.

La recesión económica de los últimos meses está pasando factura: el pasado mes de enero aumentó el número de desempleados apuntados en las oficinas del INEM hasta situarse en el 9,68% de la población activa. Pero el número de parados en España sería aún mayor, a tenor de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), un termómetro más fiable ya que tiene en cuenta otros indicadores del mercado laboral además de las cifras de las oficinas públicas de empleo. Según la EPA, en el último trimestre de 2001 el paro aumentó, después de seis años de descensos, y se situó en el 12,96%, la tasa más alta de la UE.

Begoña, una joven recién licenciada en Administración y Dirección de Empresas, se encuentra entre esas 2.213.000 personas que buscan trabajo en España (más de 13.600.000 en toda la Unión Europea). Begoña tiene la suerte de poseer formación en una de las carreras con mayor salida laboral en la actualidad. Pero eso, por sí sólo, no es garantía para hallar el ansiado empleo. Según Begoña, "aunque la situación, no hace falta decirlo, no es buena, se pueden encontrar ofertas de empleo. Pero entonces hay que enfrentarse a todo un proceso de selección, entrevistas… en un momento se decide tu suerte. Un patinazo en una entrevista, no gustar por alguna razón al seleccionador, puede dar al traste con todas tus expectativas".

Según los expertos, la vía tradicional del boca a boca figura entre las opciones con mejores resultados a la hora de hallar empleo: ser informados por un amigo, un antiguo compañero de curso, etc. de que en su empresa hay una vacante, especialmente antes de que la oferta sea hecha pública, supone una importante ventaja ante una posterior avalancha de competidores. Pero como ese camino sólo podrá proporcionar un número reducido de ofertas -aunque de las consideradas de gran calidad - se deben conocer todas las opciones presentes en el mercado laboral.

El campo de batalla
Las oficinas públicas de empleo, dependientes del INEM o de los organismos autonómicos donde están esas competencias han sido traspasadas, constituyen un punto de referencia obligado donde inscribirse. Están interrelacionadas con la red Eures, el organismo de empleo de la UE que da cuenta de convocatorias abiertas en toda la comunidad. Así, por ejemplo, actualmente Eures está ofertando trabajo para enfermeras y enfermeros en Italia, Francia y Holanda o 1.500 plazas en diferentes puestos en el nuevo parque temático Disneyland París.

Junto a esas oficinas públicas, la fuente de información más tradicional para conocer las ofertas existentes son las páginas de empleo de los diarios, especialmente en sus ediciones dominicales -existen además un buen número de publicaciones periódicas especializadas en ofertas de empleo-. Las bolsas de trabajo de las facultades y colegios profesionales aportarán ofertas dirigidas específicamente a la formación de cada uno.

Cada vez se muestran más dinámicas las bolsas de trabajo en internet, que aprovechan la interactividad y gracias a sus buscadores permiten agilizar la selección de las ofertas que interesan en cada caso. Tampoco hay que olvidar a las empresas de selección de personal y a las Agencias de colocación temporal. Son muchos los casos en los que un empleo temporal se ha convertido en la puerta de entrada para un trabajo estable. Por último, la situación actual está confiriendo importancia a las agencias de outplacement, que se encargan de "recolocar" a personas con gran experiencia que quedan en el paro debido a las reestructuraciones de plantilla.

Comienza la guerra
El análisis de todas las opciones posibles para acceder a las demandas y la elección de una o varias de ellas forma parte del estudio del campo de batalla en el que se decidirá nuestra suerte. Pero se podría decir que la verdadera guerra comienza precisamente después de haber localizado las ofertas de empleo.

Si bien la ortodoxia indica que el primer paso sería preparar un currículum, mucho más importante es realizar un completo análisis de uno mismo. Así lo afirma la profesora del departamento de dirección de RR.HH. y directora asociada de la licenciatura en administración y dirección de empresas de ESADE, Rosa Maria Manent: "el aspirante a un trabajo debe hacer un repaso a fondo de sí mismo, saber cuales son sus puntos fuertes tanto en su trayectoria profesional como personal y sobre todo debe cuantificar lo máximo posible y saber explicar los logros conseguidos con datos del tipo 'yo conseguí 15 clientes nuevos en mi anterior trabajo'".

En un sentido similar, el doctor en filosofía William A. Cohen expone en su libro "Rompa las reglas" que ninguna estrategia de búsqueda de empleo funciona si no parte de una actitud mental positiva. Para conseguirla se debe trabajar a diario valorando las propias aptitudes, hasta el punto de llegar a pensar que "al encontrar un buen empleo está prestando un gran servicio no sólo a usted mismo, sino también a la organización que tenga la suerte de contratarle".

Frente a frente
Llega el gran momento, en el que se puede decidir todo, frente a frente con el encargado de realizar la selección o el futuro jefe, si todo va bien. Para esa ocasión no se puede dejar nada al azar. Más allá de las cuestiones de sentido común -ser puntual, no fumar, vestir con discreción conforme al ambiente más clásico o más moderno de la empresa, dar la mano con convicción…- los expertos recomiendan acudir a la entrevista con el trabajo bien hecho.

Así, Rosa Maria Manent considera prioritario "estudiar el mercado en el que se intenta entrar y, de manera concreta tanto a la empresa a la que se acude como a su competencia, para después poder ganar puntos durante la entrevista demostrando el interés y conocimiento que ya se tiene". Ello se puede conseguir investigando en las páginas web corporativas o abriendo los ojos alrededor en el entorno cotidiano. Por ejemplo, si se trata de una empresa de alimentación, en un supermercado se puede apreciar su oferta de productos y la de la competencia.

William Cohen va mucho más allá y aboga por realizar una minuciosa tarea de investigación que incluye examinar a la empresa, los ejecutivos, los trabajadores y el perfil de persona que buscan. Los datos recopilados deberán ser aprovechados después para mostrarse como el candidato ideal y crear lazos de empatía a través de posibles puntos de encuentro analizados.

En el mejor de los casos, durante la misma entrevista se podría recibir la oferta de trabajo. Aún y así habría que estar preparado para negociar sueldo y condiciones o, tal vez más conveniente, ser hábil para posponer ese importante asunto y negociar un contrato mejor desde una posición de mayor fuerza. Pero si no se hubiera producido la oferta, los expertos exhortan a enviar inmediatamente una carta de refuerzo, en la que se aporten nuevos datos adaptados al contexto del empleo y la empresa; para ello se debería haber obtenido el máximo de información posible durante la entrevista. En cualquier caso, acudir a muchas entrevistas permite adquirir experiencia en esa importante tesitura, que servirá ya para siempre, también para cuando teniendo trabajo se quiera prosperar hacia un empleo mejor.