Joan Anton Maragall, cortesía artística

El director de la Sala Parés y presidente del Círculo del Liceo prevé un auge de la cultura

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Publicado en el 2000
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Joan Anton Maragall Garriga, director de la Sala Parés desde 1989, es también desde este año 2000 presidente del Círculo del Liceo, una de las entidades más activas de la sociedad barcelonesa y catalana, interlocutor obligado de la vida cultural y social de la ciudad. Joan Anton Maragall hace suyo el lema de la entidad que preside: "quien cortesía da, cortesía dobla", y ello se deja traslucir en sus palabras, gestos y delicadas atenciones. "Quien se decide a integrar el Círculo del Liceo -explica- es porque se interesa por el mundo de la cultura y participa de una manera de hacer, de un espíritu de cortesía, convivencia y diálogo".

El director de la Sala Parés busca en su interior para desgranar en palabras las sensaciones que recrea la obra de arte. Con fluidez, resume la huella que en él ha impregnado la contemplación artística, a menudo compartida con los visitantes de la galería de arte más antigua de España.

¿Qué aporta la posesión de un buen cuadro?
Una casa con arte es una casa habitada. Un cuadro cambia durante el día, al amparo de la luz que recibe, cada vez que lo miras descubres nuevos trazos, gestos de pinceladas, variedades de color: el cuadro está vivo. Aun sin prestarle una atención consciente, cada vez que pasas ante él recibes un pellizco emocional, un estímulo de alegría y vitalidad.

A menudo asustan los precios...
Muchas personas entran en el mundo del arte a través de la obra gráfica original, porque permite poseer una obra de arte a un precio muy asequible. El grabado, la litografía son técnicas usadas durante siglos por los más importantes artistas, como Rembrandt, Goya, Tàpies, Miró o Picasso. El realizar una edición limitada a no más de cien ejemplares permite abaratar el precio; quien la adquiere no se está llevando una reproducción sino una auténtica creación artística reconocida en todo el mundo como tal. La Sala Parés abrió hace 7 años un espacio, Maragall Edicions, de exhibición y difusión de obra gráfica de más de un centenar de creadores, y se puede adquirir una pieza a partir de 10.000 pesetas.

La pasada primavera firmó el manifiesto que pedía más atención pública hacia la cultura, ¿han hecho caso?
La situación ha empezado a cambiar en un sentido positivo. Las instituciones hacen lo que pueden, pero a veces es necesario un toque de atención social como el que se produjo. Ahora tenemos la esperanza de que en los próximos años las administraciones dediquen más recursos a la cultura, y deben hacerlo porque es importante para la sociedad. Algunos pasos ya se han empezado a dar; por ejemplo, la diputación de Barcelona ha anunciado la apertura de un programa de becas para que jóvenes creadores puedan ampliar su formación en el extranjero.

Pero, ¿la responsabilidad es exclusivamente pública?
La vida cultural en Barcelona está en un momento de transición hacia un modelo en el que la sociedad tendrá un peso muy importante, sin que ello deba implicar que las instituciones se desentiendan. Durante los próximos 10 años el mundo cultural tendrá un gran crecimiento, se superarán las distancias que nos separan de otros países europeos en los que la cultura tiene más presencia en la vida cotidiana y el consumo cultural es mayor. España está ahora por debajo del índice europeo, pero se está poniendo al nivel. Tanto la sociedad civil como las instituciones deberían implicarse más.

¿Pasos a seguir?
Tenemos un gran potencial artístico, somos un país con una gran sensibilidad que debe ser aprovechada. Tenemos que amar lo local, aunque sin caer en una visión localista. Sería muy buena una nueva ley de mecenazgo que favoreciera la participación de personas y empresas en la producción cultural. Deberíamos concienciarnos de que la cultura es una parte esencial de la vida, es una fuente de enriquecimiento personal muy grande, que hay que mimar y proteger.
Por otra parte, sería bueno que las entidades sociales, culturales, además de los individuos sumaran esfuerzos para potenciar la creación artística en todos sus ámbitos.

Porque tenemos artistas de talento.
La sociedad barcelonesa, en concreto, está muy viva y tiene un gran potencial cultural. Profesionales extranjeros que llegan a nuestra ciudad quedan muy sorprendidos del alto nivel de los creadores barceloneses, que en algunos casos tienen además una fuerte presencia fuera de España aunque a veces ello no llega a ser conocido por el ciudadano de aquí.

Tiempos nuevos… ¿Internet puede ser una revolución también para el arte?
Internet representa la apertura de un nuevo medio que puede ser usado por el creador. Es un proceso repetido en la historia: la estampación, la fotografía, el cine, cada nuevo lenguaje crea caminos que sirven de soporte a la creación artística sin anular los ya existentes. El artista elige su manera de expresarse, pero el uso de las nuevas tecnologías de cada momento no implica necesariamente que el artista sea más actual. En cualquier caso, Internet está siendo ya una herramienta potentísima como medio de comunicación, por ejemplo para tener un primer acercamiento a museos o galerías de otros países.

¿Cómo sabe uno que un cuadro es bueno?
La apreciación de un cuadro es muy difícil de explicar en palabras. Cuando te sitúas ante una obra primero captas el conjunto, por encima de cualquier elemento concreto. Un cuadro es un espacio pintado que gustará más o menos, pero lo que cuenta es que quede dentro, que deje una huella, ello es señal de que se ha percibido lo que quería transmitir el creador. Para apreciar la pintura, la música, la poesía hay que hacer al principio un esfuerzo, que después se ve ampliamente recompensado con la entrada en un mundo de satisfacciones.