¿Peligro?

Texto complementario a

Algunos expertos que consideran que la práctica del cibersexo puede ser adictiva han establecido unas “señales de alarma” que indicarían cuando la afición empieza a convertirse en adicción.

  • Pasar de forma rutinaria mucho tiempo en chats y con mensajes personales con el único objetivo de encontrar cibersexo.
  • Sentir preocupación por el uso que se hace de internet para encontrar compañeros sexuales online.
  • Tener contactos anónimos para satisfacer fantasías sexuales que no se tienen por completo en “la  vida real”-
  • Ansiar la llegada de la próxima sesión online pensando en recibir satisfacción o excitación sexual.
  • Darse cuenta de que regularmente se práctica cibersexo o sexo telefónico.
  • Ocultar las relaciones online a las personas cercanas.
  • Sentir vergüenza o culpabilidad por el uso que se hace de internet.
  • Al principio, sentirse accidentalmente excitado por el cibersexo, pero después tener el fuerte impulso de buscarlo cuando se está online.
  • Masturbarse durante un chat erótico online.
  • Tener menos relaciones sexuales con el compañero o compañera hasta el punto de desarrollar lo que se conoce como “anorexia sexual” porque se prefiere el cibersexo para obtener satisfacción sexual.