El Priorat

Texto complementario a

La presencia del mundo del vino embarga a quien camina por cualquiera de los pequeños pueblos del Priorat. No se muestra en extensos viñedos –allí la tierra es compartida por minifundios de vides, almendros, olivos y algarrobos- ni en grandes bodegas, pero en la fachada de una casa el paseante se topa con una parra centenaria que sube tres pisos y se pierde en el tejado, más allá una ventana se deja adornar por una angosta raíz de cepa y en las calles mitades de viejas barricas sirven de tiesto para geranios o palmeras, muestras de un pasado ligado a la viticultura que en los últimos años ha renacido con fuerza.

Y es que los primeros vinos del Priorat fueron elaborados por monjes cartujanos en el siglo XII, en los terrenos que el rei Alfonso I el casto les cedió para instalar su congregación y que ellos llamaron Scala Dei, se dice que a raíz del sueño de un pastor que vio a unos ángeles subiendo y bajando del cielo por una escalera apoyada en un pino. El dominio del prior de la orden dio nombre a la comarca.

Tras decenios de declive durante el siglo XX, la viticultura volvió a cobrar fuerza a finales de 1980, cuando un grupo de enólogos entre los que se encontraban René Barbier, Josep Lluís Pérez, Álvaro Palacios y Carles Pastrana se propusieron elaborar vinos de élite en el corazón de la comarca, el pequeño pueblo de Gratallops. Los primeros reconocimientos a sus caldos llegaron del extranjero y su éxito sirvió para empujar a otras bodegas de la zona que pasaron de vender vino a granel a embotellarlo con destino a Estados Unidos, Dinamarca, Alemania, Suiza… Reconocidas marcas productoras de vino se instalaron e incluso personalidades como los cantautores Joan Manel Serrat o Lluís Llach crearon sus bodegas. Al Priorat se dirigió un rabino para elaborar el vino judío, el Kosher, de acuerdo con la ortodoxia de su religión, único de este tipo que se produce en España.

Esa tierra, envuelta en piedras de pizarra y rodeada de montañas, acoge un paisaje pintoresco y retazos de la historia. Inmerso en este ambiente el dibujante Víctor Mora creó muchas de las famosas aventuras del capitán Trueno. No sería de extrañar que a la luz del atardecer los modernos molinos del parque eólico que invaden la sierra a alguien se le pudieran aparecer como ejército de gigantes agitando sus brazos al viento.

Tres denominaciones de orígen
En el  Priorat conviven tres denominaciones de origen para los vinos. La DO Priorat se corresponde con el llamado Priorat histórico, que se caracteriza especialmente por el terreno pizarroso y el cultivo en laderas pronunciadas, lo que repercute directamente en la particularidad de los vinos. La DO Tarragona y la DO Tarragona subzona Falset se extienden por las zonas periféricas de la comarca.