Rehabilitación penitenciaria

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Diferentes animales domésticos han colaborado también desde el año 1993 en programas de rehabilitación penitenciaria auspiciados por la Fundación Purina en toda España. Según el profesor Miquel Casas Brugué, especializado en el tratamiento a personas con trastornos adictivos, "en muchos casos la baja autoestima o la falta de afectos son el detonante que provoca la caída o recaída en la adicción, y el afecto de animales domésticos, aunque sea muy primario, es enormemente apreciado por quienes han sufrido graves carencias".

En el centro penitenciario de can Brians, en la provincia de Barcelona, se comprobó como tras cuatro años de convivencia con una pareja de boxers la conflictividad de los internos que habitualmente interactuaban con los perros se mantenía en índices muy bajos, con un descenso de las conductas negativas o agresivas. Según explicaba el subdirector de tratamiento del centro, Joan Pere Queralt, uno de los internos expuso de la siguiente manera su experiencia con los animales: "pienso que nos hacen más humanos y nos ayudan a encontrar la verdadera amistad de alguien en quien poder confiar, sin que te traicionen jamás".

En el centro penitenciario de Cartagena fue un grupo de internos quien a mediados de los años 90 realizó la petición de cuidar y criar canarios. El director del centro, Francisco Eliseo, recogió en un estudio como ellos mismos se encargaron de construir una pajarera, los comederos y bebedores y de decorar el espacio donde se ubicó con pinturas representando escenas de la naturaleza, dándole un aspecto de zona al aire libre que fue llamada Plaza de la Merced. Francisco Eliseo añadía que "la presencia y el canto de los pájaros aportó vida y credibilidad a ese entorno y ayudó a que el interno se relajase de la tensión constante que conlleva el día a día en una prisión". Asímismo,  Eliseo observaba que "aunque algunos internos permanecen totalmente ajenos a esta experiencia y se limitan a poner trabas a cualquier pauta dirigida a mejorar la convivencia, en otros los canarios generan sentimientos de afinidad hacia otro ser. Ello hace que se impliquen en actitudes altruistas, de responsabilidad y protección de un ser vivo indefenso que depende de sus cuidados para vivir; esto puede ser el cauce que canalice afectos perdidos hacia sus seres queridos".