Perfil del ciberoadicto sexual

Texto complementario a

Por supuesto, no todos los usuarios de cibersexo son adictos a él pero, aunque aún no está bien definida la adicción, algunos expertos estiman que alguien se convierte en adicto al cibersexo cuando pasa a preferirlo frente al sexo en la vida real.

Problemas psicológicos: quienes sufren de baja autoestima, severa distorsión de la imagen corporal, una disfunción sexual no tratada o una previa adicción sexual corren un mayor riesgo de contraer una adicción al cibersexo. Asimismo, se estima que el 30% de adictos al cibersexo empezaron su adicción en la vida real y la mayoría de ellos sufren alguna otra adicción, como alcoholismo, trastornos alimentarios o compulsión por el juego.

Edad: se estima que la adicción masculina al cibersexo empieza entre los 25 y 35 años, mientras que las mujeres empiezan a edades más tempranas, alrededor de los 20 años.

Género: en los últimos años ha aumentado el número de mujeres que se convierten en adictos el cibersexo, aunque aún hay una mayoría significativa de hombres. Según algunos estudios, los hombres prefieren la ciberpornografía, mientras que las mujeres se enganchan más al chat erótico.

Diferentes razones: según los estudios realizados, hombres y mujeres se convierten en adictos al cibersexo por diferentes razones: las mujeres lo harían porque les permite ocultar su apariencia física y les ofrece un medio seguro de practicar su sexualidad de un modo desinhibido; los hombres, porque ven reducida la ansiedad ante posibles problemas como eyaculación precoz o impotencia y también en casos en que se sienten inseguros por su apariencia física, en cuanto, por ejemplo, al tamaño del pene, problemas de sobrepeso o pérdida de cabello.

Educación y capacidad adquisitiva: hasta la fecha, la mayoría de adictos se encuentra entre estudiantes universitarios y profesionales cualificados, los primeros sectores sociales que accedieron al uso de una tecnología aún reciente como Internet. Asimismo, en muchos casos la capacidad adquisitiva es media-alta, como mínimo la suficiente para sufragar los costes de las conexiones de banda ancha necesarias para las descargas de

Anoréxicos sexuales: los expertos afirman que hasta el 50% de los adictos al cibersexo sufren con el tiempo anorexia sexual en la vida real y llegan a interrumpir su vida sexual “física”, una vez que el centro de esta pasa a oscilar frente al ordenador.

Ciber seguridad: la seguridad que se siente en el aséptico ciberespacio, donde no hay peligro de contagios de enfermedades sexuales, puede ser otra razón que promueva a su uso de forma abusiva. Igualmente, se trata de una forma segura de satisfacer comportamientos compulsivos sin el coste económico de otros tipos de servicios sexuales.