Para iniciarse en la afición

Texto complementario a

  • Cualquier sitio es bueno para encontrar preciados objetos con componente metálico, no es necesario hacer grandes desplazamientos.  Entre los aficionados se dice que “el agujero en el bolsillo se creó el día antes de inventar la moneda… y se descubrió el día después”.
  • Además del aparato detector será necesaria alguna herramienta para ayudar a extraer el objeto encontrado. En las playas se suele usar una pala agujereada, a modo de cedazo, para cribar la arena. En los ríos auríferos se precisarían unas bateas. En terrenos duros, un pequeño pico o pala. Los aparatos más comunes detectan pequeños objetos enterrados a un máximo de unos 30 centímetros, por lo que no hay que hacer grandes excavaciones, aún así se debe volver a tapar los hoyos.
  • Para conseguir pingües beneficios lo mejor son los lugares de entretenimiento donde se producen aglomeraciones de gente que se divierte descuidadamente: playas, ferias, pic-nics, salidas de discotecas…
  • El sentido común puede resultar de gran ayuda. La gente ha perdido objetos durante siglos en los sitios que ha transitado, como en el camino hacia la fuente o el río, los lugares de reunión, alrededor de los mercados, sitios donde se realizaban transacciones comerciales…
  • Un vistazo a la toponimia da mucha información: los caminos reales deben su nombre a que eran transitados por la corte; los lugares denominados cotas o caballeros pueden aludir a antiguos campos de batalla; las cañadas y vaguadas eran paso de ganaderos trashumantes y a menudo de antiguas tropas. Muchas veces las leyendas guardan una parte de verdad. 
  • Estudiar la historia o un plano de la zona puede informar de la presencia de vetas de mineral o de viejos asentamientos, claro que ello puede entrar en conflicto con la ley que prohibe la intencionalidad de buscar restos de más de cien años de antigüedad… 
  • No buscar nunca en zonas consideradas patrimonio histórico, es conveniente informarse sobre la calificación del lugar donde nos encontramos. Naturalmente, en todo terreno de titularidad privada es obligatorio pedir permiso al propietario antes de adentrarse en él.