Ortorexia: síntomas, perfil de riesgo, autotest

Texto complementario a

Síntomas

  • Obsesión por las comidas “sanas”: sólo quieren ingerir los alimentos que consideran de origen completamente natural, bióticos, orgánicos, cultivados ecológicamente, sin grasas, sin conservantes ni aditivos artificiales.
  • Esclavos de la dieta: Dedican horas y horas a planificar su dieta, los alimentos y la alimentación se convierten en el centro de sus pensamientos. Nunca se saltan una dieta, ni siquiera en las ocasiones especiales. Pueden quedarse sin comer si no tienen certeza de la procedencia “natural” de los alimentos que van a ingerir.
  • A cualquier precio: son capaces de desplazarse hasta donde sea necesario, recorriendo los kilómetros que haga falta, para proveerse de los productos biológicos y ecológicos que desean. Y están dispuestos a pagar el precio que sea necesario por ellos, aunque pueda llegar a ser hasta 10 veces superior al del mismo producto no ecológico.
  • Problemas en las relaciones: critican los hábitos alimenticios de otras personas que no comparten su preocupación obsesiva por las comidas, se convierten en censores de quienes comen algo que ellos consideran poco sano, desde golosinas, dulces, comidas altas en calorías, comidas rápidas hasta carnes, vegetales no orgánicos... y pretenden imponer sus normas a los demás.
  • Aislamiento social: sus hábitos alimenticios producen conflictos con el ámbito de su vida social, cuando, por ejemplo, rechazan invitaciones a comer de familiares, amigos o compañeros de trabajo por temor a que en el restaurante o en la casa de ellos les sirvan alimentos no “naturales”.
  • Sentimiento de culpa: sienten culpabilidad si sucumben a la tentación de comer algún alimento que se tienen prohibido y como penitencia se imponen regímenes aún más estrictos e incluso ayuno.
  • Manías: pueden también manifestar una  extremada obsesión en la forma de preparar la comida, los materiales que utilizan u otro tipo de rituales: cortar cada alimento de una determinada manera, usar utensilios exclusivamente de madera o exclusivamente de cerámica o exclusivamente de otro material, conservar los campos energéticos.
  • Cambios de carácter: el aislamiento social, la crítica y menosprecio hacia quienes no comparten sus hábitos, las manías que crean pueden producir cambios de carácter y hacerles irritables o ásperos. A la par, se crea un círculo vicioso cuando las carencias afectivas conducen a su vez hacia una mayor preocupación por la comida.

Perfil de riesgo

  • Enfermedad de “ilustrados y ricos”: la ortorexia, en principio, se ha observado mayormente entre personas de alto poder adquisitivo, que pueden pagar el precio mucho más caro de los alimentos ecológicos, y de educación elevada con profusa información sobre alimentación y salud de la cual extraen una interpretación que llevan al extremo.
  • Opulencia y sobreabundancia: Como otros trastornos relacionados con la alimentación, se manifiesta en los países desarrollados con sobreabundancia de alimentos entre los que elegir, pero no en países pobres donde la escasez impide de por sí que nazca esa preocupación por los componentes de la alimentación
  • Perfeccionistas: al parecer, personas con comportamientos obsesivo-compulsivos o predispuestas genéticamente a ellos son más proclives a padecer ortorexia. Puede tratarse de personas excesivamente perfeccionistas, y muy apegadas a las normas y reglas.
  • Ex-enfermos de anorexia: quienes han padecido anorexia, según se ha observado, tienen tendencia tras su recuperación a mostrar una preocupación excesiva por seguir una dieta estrictamente sana y son más susceptibles a desarrollar ortorexia.
  • Búsqueda de la superioridad: algunos expertos atribuyen a las llamadas “personalidades anascásticas” una mayor potencialidad de padecer ortorexia. Ello se refiere a personalidades que pretenden demostrar su superioridad frente a los demás, haciendo ver –en estos casos- que saben cómo alimentarse mejor, que saben controlarse mejor o que tienen más dinero para comprar alimentos orgánicos que son más caros.

El auto-test del Dr. Bratman
El Dr. Bratman, el primero en identificar este desorden alimenticio y en darle el nombre de ortorexia, diseñó el siguiente auto-test con el que cualquier persona puede averiguar si padece ortorexia. Cada “sí” equivale a un punto. Según el Dr. Bratman, si se obtienen cuatro puntos o más es posible padecer ortorexia.

  1. ¿Pasas más de tres horas al día pensando en comida sana? (para cuatro horas o más, dar dos puntos)
  2. ¿Planeas de manera excesiva hoy lo que vas a comer mañana?
  3. ¿Tienes más preocupación por la calidad de los alimentos que placer al comerlos?
  4. ¿Ha disminuido la calidad de tu vida conforme ha aumentado la calidad de tu dieta?
  5. ¿Eres excesivamente estricto contigo mismo?
  6. ¿Renuncias a comidas que te gustaban para comer los alimentos que ahora crees que son más sanos?
  7. ¿Sientes un aumento de la auto-estima cuando comes comida sana? ¿Criticas o menosprecias a quienes no siguen tus preceptos alimenticios?
  8. ¿Tienes sentimiento de culpabilidad si comes algo que te gusta pero que no forma parte de la dieta sana que has establecido? 
  9. ¿Tu dieta te aísla socialmente? 
  10. Cuando sigues tu dieta sana, ¿tienes sensaciones de tranquilidad y control total?