Ortorexia: prevención, tratamiento, secuelas

Texto complementario a

Prevención
Una dieta realmente sana, que incluya la cantidad y variedad de alimentos que el organismo necesita para su correcto funcionamiento, sería suficiente para prevenir la ortorexia. Los expertos recomiendan incidir en la educación desde niños no sólo respecto a la nutrición sino en otros aspectos como el aprender a superar dificultades, a tolerar los propios defectos y a aceptar los de los demás. Y educar en otros modelos de belleza y conducta más variados que los que imponen los mensajes del “star system” del cine y la televisión.     

Cómo se adquiere
Algunas personas pueden desarrollar ortorexia en su obsesión por mejorar su salud; otras debido a razones espirituales o religiosas que les impulsan a mantener una determinada alimentación; en otros casos, el querer diferenciarse de otros mediante la dieta que se sigue puede derivar en obsesión; incluso todo puede iniciarse como el apuntarse a una “moda por los alimentos orgánicos” que llevada a un extremo se convierte en trastorno.

Tratamiento
La ortorexia es un trastorno conocido hace poco y aún no aceptado como una patología por todos los especialistas médicos. Sin embargo, los expertos que empiezan a considerar a la ortorexia un desorden alimenticio, tal como la anorexia o bulimia, proponen tratamientos multidisciplinares por parte de psicólogos, psiquiatras, endocrinólogos y nutricionistas. También hay que tener en cuenta el grado en que la persona está afectada, en ocasiones puede tratarse de un estado transitorio que puede desaparecer cuando la persona reciba nuevos intereses; en otros casos puede existir un trastorno subyacente que requiere un tratamiento específico; en casos graves puede ser necesario en primer lugar recuperar nutricionalmente a la persona tratando a la vez los aspectos psicológicos. En definitiva, en los casos de riesgo será necesario el asesoramiento de expertos médicos.

Secuelas
Según los expertos, los efectos que la ortorexia causa pueden ser desde prácticamente inapreciables hasta llegar a producir la muerte en los casos más extremos. Como media, se indica que el ortoréxico es propenso a sufrir anemia, insuficiencia de oligoelementos, hipervitaminosis debido al exceso de algunos alimentos o, al contrario, hipovitaminosis por falta de otros nutrientes... esas carencias de nutrientes pueden conllevar perdida de peso y se pueden traducir en dolencias como hipotensión u osteoporosis y pueden ir asociadas con trastornos psicológicos como depresión, ansiedad, irritabilidad, insatisfacción o hipocondría y con trastornos obsesivos-compulsivos relacionados con la alimentación y conducir a un aislamiento social.