Ortorexia: entrevista a la psicóloga María José González

Texto complementario a

María José González, especialista de Psicocentro

¿Cuál es el estado de la situación actual respecto al trastorno de la ortorexia?
Se trata de un fenómeno novedoso y la clase médica aún está debatiendo si se trata o no realmente de un trastorno. Hasta hace muy poco no existían unos criterios diagnósticos claros y es posible que muchos casos no hayan sido diagnosticados como tal. Sin embargo, la opinión de expertos de la salud pública indican que, a partir de lo observado en el sistema sanitario español, entre un 0,5 y un 1% de los pacientes podría presentar indicios de éste trastorno, aunque se espera un aumento espectacular de la incidencia.

¿Cuáles son las causas de la ortorexia?
Entre las razones que pueden conducir a la ortorexia están la obsesión por buscar una mejor salud, el miedo a ser envenenado por la industria alimenticia y sus aditivos o, curiosamente, haber encontrado una razón espiritual en comer un determinado tipo de alimento.

¿Los niños pueden verse afectados?
De los tres factores que predisponen a que una persona para que sufra un trastorno de la alimentación -genético, biológico y familiar- este último es el que más pesa. De la misma forma que los niños aprenden los buenos hábitos de alimentación, también aprenden las pautas incorrectas, siendo después más difícil de modificar todas aquellas creencias erróneas o distorsionadas que han adquirido acerca de su nutrición. De ahí la importancia de la prevención, al igual que en el resto de trastornos de la alimentación.

¿Cuáles son las consecuencias en la salud física y psicológica?
Aunque la ortorexia suele comenzar como un deseo de mejorar la salud o prevenir enfermedades, puede acarrear graves carencias nutricionales si no se sustituyen los alimentos que se rechazan por otros que contengan los mismos complementos nutricionales.
Este desequilibrio nutricional puede provocar a nivel físico falta de energía, fatiga, anemia, hipo o hipervitaminosis y carencias de oligoelementos, que pueden desembocar en desnutrición, hipotensión y osteoporosis. A nivel psicológico puede aparecer depresión, ansiedad, irritabilidad, insatisfacción e hipocondría.

¿Qué tratamientos se están empleando para tratar la ortorexia?
Aunque no se han establecido aún pautas de tratamiento para la ortorexia, se aconseja el tratamiento psicológico cuando se observe que el nivel de vida esté viendose afectado negativamente. Su finalidad, además de tratar los posibles trastornos emocionales, será que la persona analice y supere sus creencias erróneas sobre lo que considera una alimentación sana con la intención de que modifique todas aquellas pautas de alimentación que habían convertido el acto de comer en el centro de su vida.

¿Qué relación existe entre la ortorexia y otros trastornos de la alimentación?
Mientras que en la anorexia y la bulimia el problema gira en torno a la cantidad de comida, en la ortorexia gira en torno a la calidad. Sin embargo, se sospecha que, en muchos casos, tras este trastorno puede subyacer una anorexia transformada. Se trataría de personas que han sufrido anorexia nerviosa y que, al recuperarse, optan por introducir en su dieta sólo alimentos de origen natural, probiótico, cultivados ecológicamente, sin grasa o sin sustancias artificiales. Han controlado su miedo a engordar por medio de un comportamiento socialmente aceptado: buscar lo sano y la salud por encima de todo.