Nueva tecnología solar

Texto complementario a

  • Nuevo motor espacial: las células solares para satélites abrieron el camino a la tecnología solar para uso cotidiano. La investigación espacial continúa y puede abrir nuevas perspectivas: la Agencia Espacial Europea (ESA) ha desarrollado un nuevo tipo de motor de cohete llamado de propulsión eléctrico-solar o motor de iones. Ese motor convierte la luz solar en energía eléctrica gracias a unos módulos fotovoltaicos con células de arseniuro de galio y utiliza esa energía para ionizar átomos de xenón, el gas propulsor del cohete. Así se obtienen velocidades más altas que con los métodos anteriores de propulsión. Se prevé poner en órbita el primer cohete basado en esta tecnología a principios del 2003 en una misión alrededor de la luna.
  • Células orgánicas: científicos del Fraunhofer Institute for Solar Energy Systems en Alemania, han presentado células fotovoltaicas basadas en componentes orgánicos. De esta manera, será posible tener energía solar a partir de finas capas de captadores, pinturas o de superficies textiles. Sus células fotovoltaicas, basadas en un complejo de metal precioso coloreado, actúan al igual que la clorofila de las plantas captando la energía del sol.
  • Células plásticas: por su parte, en la universidad de Berkeley, se han conseguido fabricar células de plástico que resultan de menor coste y tienen la ventaja de ser muy flexibles, con lo que podrían colocar sobre cualquier superficie, incluso sobre la ropa para suministrar energía a pequeños aparatos como el teléfono móvil o la agenda electrónica. De momento, la eficiencia de esas células es baja, pero la investigación continúa.
  • Células termofotovoltaicas y de combustible: otras investigaciones, entre ellas las que realizan científicos del MIT y la compañía de investigación Eneco de Utah, apuntan hacia la llamada célula termofotovoltaica, capaz de producir electricidad a partir del calor residual de las industrias, o hacia las llamadas células de combustible, que después de generar electricidad aprovechando la luz solar permiten obtener hidrógeno de la electrolisis del agua. Ese hidrógeno podría ser utilizado como un combustible que permitiera acabar con la era del petróleo para iniciar una era del hidrógeno.
  • Energía solar desde el espacio: la agencia espacial japonesa (NASDA) se halla inmersa en el desarrollo de un proyecto consistente en captar energía solar en el mismo espacio desde satélites artificiales -aprovechando la mayor potencia de la radiación- para reenviarla a la tierra. La agencia tiene previsto lanzar los primeros prototipos de central solar espacial entre los años 2005 y 2007, que podrían comenzar a producir electricidad a gran escala en el 2020.
  • Aviones solares: La Nasa y la empresa privada AeroVinroment patrocinan la investigación de aviones impulsados por energía solar que ya se han demostrado viables técnicamente. Ya ha sido construido el Pathfinder, dotado de unas grandes alas cubiertas de células solares. Las primeras pruebas efectuadas con un prototipo anterior, el Helios, se demostraron exitosas en vuelos a gran altitud sin tripulación. De momento, no están concebidos para el transporte de pasajeros, pues se trata prácticamente de unas alas volantes, pero se le auguran buenas posibilidades en servicios de comunicación a un coste menor que los satélites artificiales.