Las aeronaves del futuro

Texto complementario a

  • Helios. Desarrollado por la NASA y la empresa privada AeroVironment Inc., puede remontarse hasta 30.500 metros de altitud, tres veces por encima de las rutas normales de los jets comerciales. Otra de sus grandes innovaciones es que es movido por energía solar, gracias a las células solares instaladas en su gran ala traslúcida de 76 metros de longitud. El prototipo costó 15 millones de dólares. La NASA planea utilizarlo como sustituto de los satélites con un costo más bajo: el Helios podría permanecer en órbita durante meses guiado a control remoto y aterrizar para realizar reparaciones. Se prevé dotarlo de instrumentos para estudios científicos y que sirva de experiencia para los vuelos en Marte, ya que sus condiciones en órbita serán muy similares a las de la atmósfera en el planeta rojo. Su próxima misión está prevista para el año 2003, en ella se pondrá a prueba su resistencia volando durante 96 horas a una altitud de 15.000 metros. Imágenes: http://www.dfrc.nasa.gov/gallery/photo/Helios/index.html
  • Astronaves reutilizables. Las nuevas astronaves de la Nasa, que se prevé estén operativas en el 2012, serán reutilizables, es decir, podrán despegar como si fueran aviones, viajar al espacio y volver a aterrizar en la Tierra sustituyendo a los actuales transbordadores de un solo uso. Uno de los primeros prototipos es el X-40A. Esas naves serán también más seguras, al incorporar unos módulos de emergencia que permitirían a los astronautas escapar ante el peligro de una catástrofe. El Programa Iniciativas de Lanzamiento Espacial dedica 4.800 millones de dólares al desarrollo de los nuevos vehículos espaciales. Se prevé que la industria comercial espacial pueda utilizar este nuevo sistema para el lanzamiento de satélites. También será posible rebajar el coste de transporte de materiales al espacio, de los 5.000 dólares por kilo actuales hasta unos 500 dólares por quilo. Imágenes: http://www.dfrc.nasa.gov/gallery/photo/X-40A/HTML/index.html
  • Aviones como pájaros. el Centro de Investigaciones Langley de la NASA estudia dentro del proyecto Morphing la posibilidad de crear aviones con alas que se flexionan y reaccionan como organismos vivientes. Para ello trabaja con materiales inteligentes que tienen la habilidad de curvarse al recibir una orden, de sentir la presión o de transformarse de líquidos a sólidos cuando son sometidos a un campo magnético. Así, esos aviones podría volar de manera similar a como lo hace un pájaro, cuyo sistema de vuelo es mucho más maniobrable que el del avión actual más sofisticado. Con esos nuevos materiales también se espera conseguir aviones más livianos y a la vez más resistentes. Los dirigentes del proyecto lo consideran la puerta hacia la construcción de pequeños aviones personales, para uso individual, además de que las investigaciones en los nuevos materiales servirán para mejorar tecnologías en otros campos externos al aeroespacial. Imágenes: http://www.hq.nasa.gov/office/aero/blueprint/documents/library/21century_airplane/morph_small.mov |  http://ciencia.nasa.gov/headlines/images/wings/morphing_med.mov
  • SATS: Taxi, Taxi. El proyecto SATS (Small Aircraft Transportation System) que promueve la NASA en colaboración con cerca de 60 compañías aerospaciales, agencias y universidades persigue crear una nueva generación de pequeños jets, de bajo coste de construcción, dotados con nuevos sistemas de control de vuelo remoto aptos para proporcionar un servicio de aero-taxi individual entre los más de 5.000 aeropuertos de uso público estadounidenses. La mayoría de esos aeropuertos están en la actualidad infrautilizados debido a que a las grandes compañías no les resulta rentable invertir en torres de control, instalaciones de radar y otros instrumentos. Frente a ello, el SATS se basa en dotar a los mismos aviones de sofisticados sistemas informáticos que controlan todo el plan de vuelo, con información en tiempo real del tráfico aéreo o conocimiento preprogramado de la situación de aterrizaje en cada aeropuerto, ofreciendo al piloto la información que necesita sin tener que depender de una torre de control. El SATS busca crear una nueva red de autopistas interestatales en el cielo norteamericano. Imágenes: http://lisar-www.larc.nasa.gov/BROWSE/sats.html
  • Alaris e Ikelos. Estudiantes de las Universidades de Virginia (Estados Unidos) y Leicestershire (Inglaterra) ganaron un concurso de diseño de nuevos aviones convocado por el Langley Research Center de la NASA dentro de su programa SATS. El primer puesto lo obtuvo el proyecto Alaris, capaz de viajar a 529 mph, preparado para vuelos a control remoto y con un coste estimado por unidad de 1,35 millones de dólares. Por su parte, el Ikelos es un biplaza que viajaría a una velocidad de 161 mph, su coste sería de 200.000 dólares y está especialmente diseñado para despegar y aterrizar fácilmente en trayectos cortos. Imágenes: http://oea.larc.nasa.gov/news_rels/2002/images/designcomp.html
  • A toda velocidad. 10 veces más rápido que sonido. Junto a la compañía MicroCraft, Inc., la NASA está desarrollando el proyecto Hiper-X de fabricación de una serie de pequeños aviones experimentales sin piloto capaces de volar a Mach 10, es decir, diez veces más rápidos que la velocidad del sonido. Una de las innovaciones consiste en que los Hyper-X experimentales aprovechan el oxígeno de la atmósfera para realizar la combustión que permite la propulsión hipersónica y eso permitirá disponer de más capacidad para carga útil. Uno de los principales objetivos de este programa es avanzar en el desarrollo de nuevas tecnologías para la navegación espacial. Imágenes: http://lisar.larc.nasa.gov/LISAR/BROWSE/hyperx.html