Fibra óptica en una esponja marina

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Una esponja marina que vive en las profundidades de los océanos en las zonas tropicales, la Euplectella, comúnmente conocida como “la canasta de flores de venus”, está inspirando a científicos de los Laboratorios Bell en la creación de mejores materiales y redes de fibra óptica. Esta esponja posee un esqueleto cilíndrico en cuya base se encuentra un manojo de fibra de video, muy similar a la fibra óptica industrial utilizada en las actuales redes de telecomunicación pero, al parecer, de mejor calidad. La fibra óptica resultado de la evolución natural de la Euplectella es del grosor de un cabello y mide entre 5 y 15 centímetros de largo y, según descubrió el grupo de científicos de Bell, tienen la gran ventaja de ser muy resistentes y no romperse fácilmente, gracias a una cubierta orgánica que recubre a la fibra biológica. Los investigadores confían en poder fabricar mejores fibras ópticas a partir de las lecciones de ingeniería que proporciona la Naturaleza con, en este caso, la esponja Euplectella.