Embriones congelados: en España

Texto complementario a

Miles de embriones congelados
El número de embriones congelados en nitrógeno líquido en España, sobrantes de procesos de fecundación in vitro, es incierto. A pesar que la Ley de Técnicas de Reproducción Humana de 1988 establecía la creación de un registro de los gametos crioconservados, hasta la fecha no se dispone de él. Así, mientras algunas estimaciones habían especulado sobre la existencia de unos 30.000 embriones congelados, la ministra de Sanidad, Elena Salgado, calculaba tras la aprobación de la la Ley de Reproducción Asistida el pasado mes de mayo que la cifra estaría cercana a los 100.000. Otras estimaciones afirman que podrían ser 200.000.

Más de cinco años congelados
Desde noviembre de 2003, los Centros de Reproducción Asistida tienen la potestad de decidir qué hacer con los embriones no reclamados tras cinco años de haber sido congelados. En el año 2004, el Instituto Marqués decidió iniciar un programa pionero en España de adopción de embriones congelados como una manera de buscar una “salida” a los cientos de embriones de sus bancos y ofrecerles así “la posibilidad de vivir y encontrarles una madre”. Los embriones para la adopción proceden de pacientes sanos que han realizado un tratamiento de fecundación in vitro, han completado su deseo reproductivo y no han decidido su destino después de cinco años de ello.

Nueva puerta a la maternidad
Cualquier mujer legalmente mayor de edad, con plena salud psicofísica y en edad reproductiva puede adoptar un embrión. Este sistema abre una nueva posibilidad a parejas o mujeres en listas de espera para la adopción de niños, a mujeres sin pareja masculina que desean tener un hijo, a parejas con problemas de esterilidad e incluso a parejas con hijos que quieran “rescatar” un embrión congelado.

Proceso sencillo
En la primera visita médica, ya pueden ser asignados los embriones. En esta visita los médicos comprueban el buen estado de salud de la mujer para poder llevar el embarazo y realizan una revisión ginecológica, que también puede ser aportada por el ginecólogo habitual. También se efectúa una ecografía y una prueba, indolora, del catéter con el que serán transferidos los embriones a través del cuello del útero. Ya se puede elegir la fecha de descongelación y transferencia embrionaria.

Tratamiento indoloro
No se precisa ingreso hospitalario. Únicamente se aplican unos parches en la piel y se administran unos comprimidos vaginales con el fin de preparar el útero para recibir los embriones. Tras pocos días, se puede proceder a la descongelación y transferencia de los embriones, sin necesidad de hospitalización, sólo con la prescripción de reposo en el domicilio durante las horas siguientes. Pasados 14 días se realiza la prueba de embarazo y, si es positiva, el desarrollo es el de un embarazo normal. Sólo es necesario mantener el tratamiento inicial durante dos meses más. El ginecólogo habitual realiza los controles de embarazo.

Probabilidades de embarazo
Las probabilidades de lograr un embarazo mediante transferencia de embriones congelados tiene un ratio de hasta el 35% en pacientes con problemas de esterilidad. Los expertos estiman que las posibilidades pueden ser mayores en mujeres sin esos problemas. En cualquier caso, en España dado el actual banco de embriones existe potencial para miles de posibles nacimientos mediante este sistema.

Sin riesgos médicos
El proceso no comportan por sí mismo ningún tipo de riesgo médico. En cualquier caso, no son mayores que con técnicas estándar de fertilización in vitro o que en un embarazo natural. Además, en su momento los donantes recibieron los correspondientes análisis para garantizar su buen estado de salud y la ausencia de enfermedades hereditarias antes de proceder a la extracción del esperma y óvulos con los que se crearon los embriones.

Coste económico
El Instituto Marqués, primer centro que ofrece este servicio en España, estipula unos honorarios de 100 euros por la primera visita y de 2.550 euros por cada ciclo completo de transferencia de embriones. En Estados Unidos, donde puede haber que sumar más que los costes clínicos, como pagos a las agencias de adopción de embriones y estudios del ámbito familiar de las familias receptoras, el dispendio puede ser desde unos 5.000 dólares hasta cerca de 15.000.

Proceso legal
Actualmente, no existen leyes que regulen explícitamente el proceso de transferencia de embriones como una adopción, dado que un embrión no tiene categoría legal reconocida de persona. Es así que la expresión “adopción de embriones” se aplica de manera coloquial pero sin contenido legal. Por tanto, para un proceso de transferencia de embriones no es necesario hacer trámites oficiales de adopción, pero sí hay que firmar un consentimiento para realizar esa técnica de reproducción asistida.

Evitar consanguinidades
En España, el Instituto Marqués ha diseñado un sistema de asignación que prevé que los embriones siempre cambien de comunidad autónoma o, incluso, de país. De esa manera se pretende evitar el riesgo de consanguinidades casuales o que posibles hermanos puedan encontrarse.