Dónde encontrar tesoros

Texto complementario a

Casas antiguas

  • Qué se puede encontrar: Todo lo que tenga algún componente metálico, desde joyas y dinero escondido o perdido por antiguos habitantes hasta aperos de labranza que han quedado enterrados.
  • Características especiales: Guardar el dinero en bancos es una práctica extendida en los últimos 50 años, antes casi cada casa tenía un escondrijo. Muchos aficionados han sido requeridos para buscar los depósitos con los ahorros de los antepasados que la familia no sabe donde ocultaron.
  • Consejos: Para hallar tesoros ocultos, buscar en lugares a los que se pudiera acceder  fácilmente y pudieran ser vigilados por los dueños o sus animales. Para encontrar objetos perdidos, rastrear en los lugares de paso -de la casa al pozo o al río- y en patios o jardines, zonas de reunión y a menudo de transacciones comerciales donde pudieron caer monedas.
  • Sitios concretos: Cualquier casa o sus alrededores son sitios propicios. La mayoría de pueblos y ciudades actuales se asientan sobre antiguas poblaciones romanas e incluso íberas, por donde ha transitado gente durante miles de años.

Ríos

  • Qué se puede encontrar: pepitas y polvo de oro en los ríos auríferos. Por supuesto, también todo tipo de objetos antiguos perdidos o desechados y joyas o monedas actuales en zonas habituales de recreo.
  • Características especiales: Los tradicionales buscadores lavaban arena sin la certeza de buscar en el sitio propicio y su presencia podía pasar inadvertida a la vista. Los detectores permiten saber que estamos en el sitio preciso. A partir de ahí, serán necesarias unas bateas para separar la grava y la tierra. 
  • Consejos: El oro nunca camina río arriba, así que empezar con el detector en un punto bajo del cauce y si se descubre oro ir subiendo con “catas” progresivas hasta que no haya presencia, para volver a bajar estrechando la zona y localizar la mena.
  • Sitios concretos: La mayoría de ríos españoles son auríferos. El historiador romano Plinio dejó constancia de la riqueza del Tajo, en los ríos gallegos y asturianos o en el Segre ilerdense aún se batea por hobby, el Segura fue muy apreciado por los buscadores. No obstante, son ríos muy explotados y los verdaderamente rentables están en el Yucón estadounidense o en Australia, donde un mes de búsqueda puede dar beneficios para un año y con suerte para una vida.

Canteras/minas

  • Qué se puede encontrar: Cualquier veta de metal mineral como oro, plata, titanio, wolframio, etc. y piedras preciosas con componente metálico como rubíes o ágatas.
  • Características especiales: En muchas canteras o explotaciones mineras abandonadas se pueden hallar filones que pasaron inadvertidos debido a deficientes técnicas de extracción. Es provechoso examinar los desechos, pues los modernos detectores pueden hallar pepitas o piedras preciosas que se colocaban en los cedazos mecanizados.
  • Consejos: Informarse previamente sobre la propiedad de la explotación y extremar la precaución en estos lugares, especialmente en viejas minas con galerías subterráneas. Mejor ir acompañado, nunca adentrarse sin avisar a alguien de donde estamos y desistir ante el mínimo atisbo de peligro.
  • Sitios concretos: En general, toda la zona minera del Cantábrico, pero también Extremadura. De las Médulas de León los romanos extrajeron un millón de quilos de oro; esa zona es patrimonio histórico, así que los aficionados acuden para disfrutar de su belleza y usar sus aparatos en los alrededores, donde está permitido.

Playas

  • Qué se puede encontrar: Monedas, muchas monedas actuales. Puntualmente joyas, especialmente en invierno cuando el mar devuelve a tierra las perdidas en el agua durante el verano. También hay quien se ha topado con viejas monedas u otros restos antiguos que han permanecido siglos envueltos en la arena.
  • Características especiales: Las playas son los lugares preferidos por los detecto-aficionados que quieren sacarse un sobresueldo. En un par de horas se suele reunir una media de 3.000 pesetas y son muchos quienes al finalizar el verano han “recaudado” más de medio millón.
  • Consejos: Hay que buscar en los sitios donde se mueve dinero: las paradas de autobuses, alrededor de los chiringuitos, en la zona de alquiler de hamacas y patines, en las cabinas telefónicas… pero en toda la playa caen monedas a diario. Entre los mejores sitios figuran las salidas de las discotecas y bares a pie de playa, de los que muchos salen más bien contentos a darse un chapuzón  o revolcón y se quitan la ropa sin grandes preocupaciones y sin percibir que se les vacían los bolsillos.
  • Zonas propicias: Se dan mejor las playas de las grandes ciudades, donde la gente acude al salir del trabajo o se escapa entre actividades con dinero en los bolsillos, que las playas más turísticas a las que el veraneante ya llega con el bañador puesto. Ideal es que además haya bares o discotecas como el Bajá de Barcelona o los pubs de la Malvarosa valenciana y de las playas de Benidorm.

Dentro del mar

  • Qué se suele encontrar:  En la inmediaciones de la playa, joyas de oro y plata, relojes, cadenas, anillos, gargantillas… también monedas actuales. Mar adentro –pero a ello sólo se dedican los profesionales- restos de naufragios e incluso galeones cargados de tesoros, barcos de cualquier época o submarinos hundidos en las guerras de este siglo.
  • Características especiales: Es necesario un detector de metales sumergible, algunos los prefieren con sistema de impulsos porque alcanzan mayor potencia dentro del agua.  Los caza-tesoros profesionales dedican años a investigaciones históricas y antes de iniciar la búsqueda final acuerdan la recompensa con  los gobiernos implicados.
  • Consejos: Según los buscadores expertos, los días de inicio de los diferentes turnos de vacaciones son los más favorables, pues el bañista aún no ha cambiado el “chip” y pone en el bolsillo de su bañador las monedas, que después perderá al entrar al agua, u olvida quitarse relojes, anillos, pendientes o cadenas que resbalan al retozar en el mar y después difícilmente pueden recuperar.
  • Zonas propicias: Las playas turísticas y nuevamente las de las grandes ciudades son las mejores para “recuperar” joyas y monedas. Los grandes tesoros reposan en los mares que dominaban los piratas. En las costas ecuatorianas fue recuperado el galeón “La Capitana Jesús María”, con un botín valorado en 500.000 millones de pesetas; cerca de las Islas Azores se calcula que permanecen hundidos cientos de navíos.

Zonas de entretenimiento: parques, pic-nics, salidas de discotecas, estaciones de esquí…

  • Qué se suele encontrar: Monedas actuales, pulseras, collares, joyas de oro y plata que caen durante los juegos. También monedas de este siglo hoy muy apreciadas: la moneda de 20 duros de Isabel II se cotiza en 46 millones  de pesetas y una de las de Franco vale 500.000 de las actuales.
  • Características especiales: Estas zonas sustituyen a las playas para los detecto-aficionados del interior de la Península. Allí donde hay aglomeraciones de gente que se divierte despreocupadamente se pierden cosas que alguien tiene que encontrar. A las Ferias la gente acude con sus mejores alhajas y con calderilla para gastar y siempre cae algo.
  • Consejos: En parques,buscar cerca de toboganes, columpios y sitios de juego, donde con el movimiento es fácil que caigan objetos. En general, en la cercanía de los sitios de venta y en los accesos a ellos. Si se aguarda a que levanten las casetas de las Ferias se podrá hacer una buena búsqueda 
  • Sitios concretos: Todas las Ferias, como la de Abril de Sevilla o las Romerías andaluza que congregan a muchas personas. Estaciones de esquí de los Pirineos o Sierra Nevada fuera de temporada, cuando se ha derretido la nieve. Las salidas de las discotecas están entre los mejores lugares, pues el descuido aumenta.

Montañas/Campos

  • Qué se suele encontrar: Restos antiguos como monedas, vasijas metálicas, puntas de lanza, espadas, cascos… Tesoros escondidos para evitar saqueos durante alguna de las muchas invasiones o conflictos bélicos. También armamento de la guerra civil, que compone la principal colección de muchos aficionados. 
  • Características especiales: Lugares idóneos para salir de fin de semana con amigos o la familia y disfrutar además de la naturaleza.
  • Consejos: Los detectores se inventaron para localizar minas sembradas durante la segunda guerra mundial. Aún es habitual encontrar en España explosivos de la guerra civil y en ese caso hay que extremar la precaución. Un estudio histórico dará mucha información sobre antiguos asentamientos en cada zona.
  • Sitios concretos: Cada rincón de España ha sido lugar de tránsito de viajeros, aldeanos e incluso ejércitos en el transcurso de los siglos. Para los coleccionistas de armamento.