Del espacio a la Tierra

Texto complementario a

La investigación espacial en la vida cotidiana

Sin que en muchos casos lo sepamos, numerosos objetos que usamos actualmente en nuestra vida cotidiana fueron inicialmente concebidos para su uso en el espacio. Estos son algunos ejemplos:

  • Controladores de joysticks. De uso imprescindible tanto para numerosos juegos de ordenador como en vehículos para personas discapacitadas, los actuales dispositivos son una evolución de las investigaciones realizadas para desarrollar un controlador para el vehículo todo terreno lunar de la nave Apollo.
  • Bolígrafos espaciales. Los hoy comunes bolígrafos que pueden escribir con la punta hacia arriba fueron desarrollados inicialmente para permitir la escritura en el espacio, donde la falta de gravedad impedía que la tinta fluyera hacia abajo como era el caso de todos los bolis “tradicionales”. El bolígrafo espacial Fisher incorporó gas presurizado en la tinta para impulsarla hacia la punta. Asímismo, se creó una tinta especial que conservaba su fluidez tanto en ambientes muy calientes como muy fríos.
  • Herramientas inalámbricas: portátiles, autónomas y de uso habitual hoy en día, fueron creadas originalmente para ayudar a los astronautas de las naves Apollo a perforar en la superficie lunar para obtener muestras.
  • Detectores de humo. Se usaron por primera vez en la estación espacial Skylab lanzada en 1973 en órbita alrededor de la Tierra. Concebidos para detectar cualquier tipo de vapores tóxicos en el espacio, hoy se usan en numerosos hogares y su instalación es obligatoria en todos los edificios públicos.
  • Termómetros de infrarrojos. Una tecnología desarrollada para detectar el nacimiento de las estrellas ha tenido su aplicación en los termómetros de infrarrojos, que están sustituyendo a los habituales de mercurio. Están dotados de una lente similar a una cámara que detecta la energía infrarroja, emitida junto con el calor.
  • Linternas de seguridad. Fueron creadas a partir del concepto redundancia de sistemas concebido por la NASA para prever de una reserva de las piezas más importantes de las naves espaciales. Así, esas linternas incorporan un sistema de reserva de energía dotado de una batería de litio –una tecnología desarrollada también por la NASA- y una bombilla suplementaria.