Beneficios de la energía solar

Texto complementario a

  • Con futuro: el sol es una materia gaseosa que irradia calor a una temperatura de unos 6.000ºC desde hace cinco millones de años y se estima que su vida se prolongará otros seis mil millones de años más. En cambio, se calcula que las reservas de petróleo no durarán más de 100 años. A la Tierra llega suficiente energía solar para satisfacer las demandas energéticas: los Estados Unidos, por ejemplo, reciben anualmente del sol alrededor de 1.500 veces sus necesidades totales de energía.
  • Limpia: la tecnología solar convierte directamente la radiación procedente del sol en electricidad. A diferencia de la energía obtenida de los combustibles fósiles (petróleo, carbón o gas natural) no se libera CO2 a la atmósfera, principal causante del cambio climático y el efecto invernadero. El mayor beneficio de potenciar la energía solar no radica tanto en la producción de electricidad como en el daño que se evita al medio ambiente.
  • Como maná: En el mundo uno de cada tres personas - unos 2.000 millones en total- carecen de la electricidad necesaria incluso para satisfacer necesidades básicas como obtener agua potable, enchufar una nevera donde mantener alimentos o medicamentos, encender una bombilla para estudiar al término de la jornada… En muchas zonas de países del tercer mundo o en vías de desarrollo a las que no es rentable hacer llegar tendidos eléctricos la tecnología solar representa el único medio para poder disponer de electricidad.
  • Energía de día: La energía solar se produce en las horas diurnas, que es precisamente cuando hay una mayor demanda eléctrica. Disponer de instalaciones fotovoltaicas repartidas por toda una ciudad que viertan su producción a la red eléctrica, supone un ahorro energético y de emisiones a la atmósfera importante. Un ahorro que sería mayor si la ciudadanía invirtiera en medidas para acondicionar sus viviendas minimizando la fuga de calor y dispusiera de electrodomésticos e iluminación de bajo consumo.
  • Modular y de fácil instalación: los modernos paneles solares se pueden instalar de forma modular, pudiéndose añadir los necesarios conforme aumenten las necesidades de potencia. Además de en tejados y terrazas, los paneles se pueden ubicar en fachadas, en cornisas, en cubiertas de aparcamientos y, en general, en cualquier lugar en el que no se proyecte sombra al menos durante las horas centrales del día.
  • Energía todo el año: naturalmente, los paneles solares generan mayor energía en los meses de verano gracias a la mayor duración del tiempo soleado. Pero siguen captando radiación en días nublados y el frío no supone ningún impedimento, pues la transformación energética se realiza a partir de la radiación solar, no del calor. Así, por ejemplo, un país "frío" como Alemania es el primer usuario europeo de tecnología solar.
  • Tecnología duradera: La vida estimada de los módulos fotovoltaicos es de unos 25 - 30 años, aunque dado lo innovador de estos sistemas aún no se conoce a ciencia cierta su duración. En cualquier caso, las instalaciones más antiguas -de los años 60- aún están operativas. No en vano se trata de equipos concebidos para resistir todas las inclemencias del tiempo y las células están hechas de silicio, un material duro como una piedra.