Ascensores tecnológicos

Texto complementario a

Ascensor al espacio:

  • La Nasa está trabajando en el Ascensor al Espacio Segundo Milenio, un ambicioso proyecto que permitiría la construcción de un ascensor que subiría hasta una altitud máxima de 47.000 km. La idea consiste en posibilitar el transporte de personas y materiales desde la tierra hasta una base espacial que funcionaría como plataforma desde la que realizar viajes espaciales y avanzar en la conquista del espacio.
  • Se calcula que el proyecto no se podrá llevar a cabo antes de 50 años, pero la oficina de Proyectos Avanzados de la Nasa en Alabama ya ha analizado y realizado un prediseño del futuro ascensor espacial. Entre sus posibles usos futuros, se prevé también permitir el uso a turistas espaciales y la posibilidad de conectar el ascensor con colonias espaciales dotadas con centros lúdicos y de negocio.
  • Básicamente, la infraestructura del ascensor consistiría en un gran cable que subiría desde la tierra hasta un punto geostacionario en órbita, tal vez un asteroide movido hasta el lugar apropiado; el director del proyecto David Smitherman, considera que un punto de partida adecuado podría estar en zonas ecuatoriales, ya que no están afectadas por tornados ni huracanes y quedan alineadas con las órbitas geoestacionarias.
  • El cable no sería el encargado de izar unas cabinas, sino que actuaría a modo de raíl sobre el que se deslizarían vehículos electromagnéticos con velocidades de miles de kilómetros/hora. Aunque el propio Smitherman reconoce que aún no se dispone del material adecuado para fabricar el cable, se están avanzando las investigaciones en torno al Carbon Nanotube (CTN), un nuevo material obtenido gracias a la nanotecología molecular, caracterizado por una gran resistencia.

Otros ascensores:

El ascensor submarino: Otis elevator Co. Instaló el pasado mes de agosto el primer ascensor submarino en el acuario más profundo de Europa, "The Deep", en Kingston (Reino Unido). Ese ascensor está diseñado con forma abovedada, con paredes de cristal transparente que permiten una visión panorámica de 360 grados, con lo que los visitantes pueden tener la sensación de estar moviéndose entre los tiburones y otras especies marinas. El elevador tiene una capacidad de carga para 18 personas, tres niveles distintos de paradas y viaja a una velocidad de un metro por segundo. Además, Otis también instaló otros dos ascensores con capacidad de carga de 2000 kilos (26 pasajeros) que se utilizan para transportar a los tiburones y otros peces fuera de las horas de visita del público.

El que sube más alto: Con sus 452 metros de altura, las torres gemelas Petrona de Kuala Lumpur (Malasia) construidas en 1998 son los edificios más altos del mundo. Cada una de ellas cuenta con 39 ascensores de doble cabina (una sobre la otra de forma que el ascensor abre sus puertas simultáneamente en dos pisos), aptos para transportar a un tráfico de unos 4.500 pasajeros que a diario transitan por las torres. Los ascensores pueden subir desde el sótano hasta el último piso -el número 88- en 90 segundos y están equipados con "inteligencia artificial" para decidir en cada momento del día las necesidades de cada piso y realizar una mayor frecuencia de paradas según la demanda estimada.

Los más rápidos: El rascacielos Landmark Tower (Yokohama, Japón), inaugurado en 1993 incorporó los ascensores más rápidos del mundo, fabricados por la compañía Mitsubishi. Viajan a una velocidad de 12,5 metros per segundo, con lo cual pueden subir 69 pisos -unos 280 metros- en menos de 40 segundos. Su uso está permitido al público previo pago de 1000 yenes (unos 8 euros). Pero Otis ya ha presentado su Skyway, que supera la marca de velocidad con sus 15 metros por segundo.El Skyway se instalará en la Eureka Tower australiana, un lujoso rascacielos residencial de 300 metros de altura, que se convertirá en el edificio de apartamentos más alto del hemisferio sur cuando se finalice su construcción prevista para el año 2005.

El más antiguo: Se atribuye a Elisha Graves Otis la invención del primer ascensor seguro. Para demostrar la fiabilidad de su sistema se subió -durante la Exposición Mundial celebrada en 1854 en el Palacio de Cristal de Nueva York- a un elevador dotado de un sistema llamado paracaídas que evitaba el desprendimiento de la cabina; entonces subió hasta una altura de cuatro pisos e hizo cortar los cables de suspensión y, ante el asombro del público, la cabina no se estrelló contra el suelo. Tres años después, Otis instaló el primer ascensor para personas en los Grandes Almacenes E.V. Haughwout & Co., un edificio de cinco plantas en Nueva York. El equipo era movido por una máquina de vapor y era apto para elevar 450 kilos a 0,20 metros/segundo (0,7 kilómetros/hora).