Aplicaciones

Texto complementario a

APLICACIONES DE LA ENERGÍA SOLAR TÉRMICA

La energía solar térmica aprovecha la radiación del sol para generar calor, con el cual se pueden satisfacer diferentes necesidades.

  • Agua Caliente Sanitaria (ACS): Se calcula un ahorro de un 70% en la obtención de ACS a una temperatura de entre 40ºC y 80ºC. Se está aplicando tanto en viviendas privadas como en hoteles, campings, balnearios o industrias que precisan del calentamiento del agua.
  • Climatización de piscinas: para disponer de agua a una temperatura agradable en las piscinas exteriores durante todo el año. La energía solar térmica es la única alternativa energética permitida para la climatización de esa agua. Esta tecnología también se aplica en balnearios o para usos productivos, como puede ser en piscifactorías.
  • Calefacción: tanto en viviendas unifamiliares como en oficinas, escuelas, hospitales u otras grandes instalaciones se calcula que se obtiene un ahorro energético superior al 50%. A nivel industrial, este uso de la energía solar térmica se utiliza, por ejemplo, en invernaderos permitiendo obtener mayores y más tempranas cosechas y en granjas para la climatización de los animales.
  • Secaderos agrícolas: en grandes producciones agrícolas, diferentes productos precisan de un proceso de secado que se puede efectuar de manera rentable y eficiente utilizando instalaciones solares térmicas. Pero también existen pequeños secadores solares domésticos ideados para el secado siguiendo las prácticas tradicionales de todo tipo de alimentos, como vegetales, carnes, pescados, frutas, hierbas aromáticas, etc.
  • Refrigeración: Aunque pueda parecer extraño, la energía solar térmica permite también refrigerar, pues la tecnología para obtener frío puede partir de un foco cálido. Este uso es especialmente adecuado en viviendas particulares pues se precisa mayor refrigeración justo cuando hace más calor y se recoge mayor energía del sol. En los países árabes ya funcionan acondicionadores de aire basados en esta tecnología.

 

APLICACIONES DE LA ENERGÍA SOLAR FOTOVOLTAICA

La energía solar fotovoltaica -que convierte la radiación en electricidad- tiene numerosas aplicaciones en la vida cotidiana.

  • Bombeo de agua y sistemas de regadío: es una de las aplicaciones más utilizadas, tanto para poder extraer agua de, por ejemplo, un pozo en el desierto del Sahara como para usos agrícolas en los países desarrollados. El propio agua actúa como medio de acumulación de energía, permitiendo ahorrar los costes de almacenamiento eléctrico en baterías. Además, la mayor demanda de energía, en los días más soleados, coincide por tanto con las cotas más altas de producción.
  • Electrificación rural: la tecnología solar representa la única alternativa energética viable en zonas rurales aisladas. Permite el abastecimiento eléctrico de viviendas, escuelas, centros médicos, iluminación pública etc. También es la solución para el funcionamiento de explotaciones agrícolas y ganaderas. En los países industrializados, se estima que la inversión en tecnología fotovoltaica es económicamente rentable si la distancia a la red eléctrica más cercana es superior a los 500 metros.
  • Equipos y estaciones de comunicaciones: se está usando tecnología solar en teléfonos de emergencia de las autopistas, estaciones repetidoras de telefonía móvil, instalaciones de telefonía rural, estaciones terrenas aisladas de transmisión de señales de radio y de televisión. Las necesidades de mantenimiento son mínimas y la vida útil de funcionamiento es larga.
  • Señalización: en las autopistas, donde la redes eléctricas pueden quedar lejanas se recurre a tecnología solar para la alimentación eléctrica de farolas y señales de tráfico iluminadas. También es el recurso escogido para la señalización en vías de tren y aeropuertos y en boyas, balizas y luces utilizadas para la navegación marítima. Pero incluso en las mismas ciudades donde existe tendido eléctrico se está recurriendo a este sistema para alimentar el alumbrado público, gracias al ahorro que supone a largo plazo, y está aumentando paulatinamente el número de ayuntamientos españoles que instalan farolas, semáforos y señales luminosas alimentadas por energía solar.
  • Protección catódica: El metal de los gasoductos y oleoductos enterrados sufre los efectos de la corrosión, para evitarlo se recurre a la protección catódica aplicando una pequeña diferencia de potencial entre el metal y el suelo, para lo cual se usa frecuentemente energía solar fotovoltaica.
  • Pequeños equipos electrónicos: calculadoras, teléfonos móviles, relojes de pulsera, cargadores de batería, linternas… en el mercado existe una amplia variedad de aparatos alimentados por energía solar. Para ellos, gracias a la menor potencia que requieren, se han diseñado células fotovoltaicas optimizadas para intensidades bajas, de manera que pueden funcionar incluso en el interior de los edificios.
  • Net-Metering o Conexión a Red: este es el sistema con mayor futuro en las ciudades industrializadas. Instalando unos módulos fotovoltaicos conectados a la red eléctrica, el mismo consumidor de electricidad se convierte en productor de energía mediante un procedimiento no contaminante, que contribuye al desarrollo sostenible y la conservación del medio ambiente. En España, las compañías eléctricas tienen la obligación de comprar a los particulares la electricidad producida por este sistema en instalaciones con potencia instalada de hasta 5 KW, pagando 0,39 euros por cada KWh. Por su parte, el consumidor paga a la compañía el precio de tarifa, 0,09 euros por KWh, con lo que obtiene un beneficio de 0,30 euros por cada KWh. Sin embargo, el coste de las instalaciones (que puede ascender a unos 48.000 euros) hace que se tarden unos ocho años en amortizar la inversión, aun y contando con las subvenciones que diferentes organismos públicos conceden.